gliptoteca copenhague

Esculturas romanas, Gliptoteca de Copenhague, Dinamarca.

Una experiencia negativa que todos hemos tenido en muchas ocasiones al acudir a museos y exposiciones es la dificultad para realizar la visita debido a la masiva afluencia de público. No hay nada más incómodo que ver una obra de arte en cuarta fila o esperar una cola kilométrica para acceder al museo.

Este tipo de experiencias hacen que nuestra visita sea incómoda y dificultan la comprensión y el disfrute estético. Sabemos que las aglomeraciones, sobre todo en ciertos museos, son casi inevitables, pero te proponemos una serie de consejos para evitar que este hecho te estropee una interesante jornada cultural.

Asimismo, desde aquí instamos encarecidamente a muchos museos a respetar el aforo de las salas, ya que hemos visto exposiciones en las que se estaba poniendo en peligro no solamente la comodidad y el disfrute de los visitantes, sino también la seguridad y conservación de las propias obras.

Las aglomeraciones: el peor compañero de visita

Ten en cuenta que los peores días para visitar el museo son los festivos y los fines de semana. Si es posible, elige un día y una hora en los que la afluencia al museo o exposición no sea masiva, sobre todo
días entre semana a mediodía o a primera hora de la mañana.

Si se trata de una exposición temporal o de un montaje de cierto renombre, como las exposiciones-espectáculo –donde la masiva afluencia de público está asegurada–, trata de adquirir la entrada con antelación, evitando colas innecesarias.

El procedimiento es diferente según el museo, generalmente es por Internet o en una taquilla específica con cola aparte (esto sobre todo en las grandes instituciones con fuerte afluencia de público). Es preferible que, aunque la temporalidad del acontecimiento nos presione a acudir cuanto antes, retrasemos nuestra visita alejándola tanto de la fecha de la inauguración como de la de cierre, ya que mucha gente suele acudir los primeros días o lo deja para el último momento. En caso de que estés de paso en esa ciudad y no te quede más remedio que acudir en días de mayor afluencia o si solo dispones de un tiempo limitado para la visita, trata de programar el recorrido.

Ten paciencia si te ves atrapado en una cola o en una aglomeración. Habrá casos en los que dé igual qué día o a qué hora vayas: siempre te encontrarás este problema. Este es el caso de los Museos Vaticanos, en Roma, que cuentan con una infraestructura incapaz de asimilar tal cantidad de visitantes, poniendo como ejemplo el caso de 2011, cuando recibieron más de cinco millones. Puedes emplear este tiempo en contemplar la arquitectura del museo o en ir leyendo información relativa a lo que vas a visitar. Así que, ¡llévate los apuntes!

Ten en cuenta que los días en que la entrada es gratuita (en algunos casos la gratuidad es en determinadas horas del día) acude mucha más gente. A veces es preferible pagar la entrada del museo o exposición que acudir en horario de acceso libre. Te podemos asegurar que visitarás el museo con mayor comodidad y te compensará haber pagado la entrada.

Ese extraño lugar llamado museo

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Este artículo forma parte del nuevo ebook que hemos escrito sobre cómo visitar un museo. Si deseas aprender a visitar un museo te mostramos cómo hacerlo y cuáles son las herramientas que tienes a tu disposición. No abandones el museo sin aprovecharlo al máximo, adquiere ya el ebook: Ese extraño lugar llamado museo.

(*) Imagen: seier+seier. Creative Commons License.