autologia

La semana pasada, CROMA Comisarios Culturales acudió a la presentación del libro Autología. 27 ficciones de autor autoeditadas y autopublicadas, editado por Ediciones del Andamio. Se trata de un proyecto realizado por los propios alumnos del Curso de Técnico Editor, impartido en el Centro de Formación Teide.

Por cierto, ¿conoces el libro Por Qué Estudiar Historia del Arte?

Te recomiendo que le eches un vistazo.

Bajo por Embajadores. Busco Traficantes de Sueños, un punto de encuentro y de debate, a la vez librería, distribuidora y editorial, perfecto para la actividad en cuestión. Sale un amigo al encuentro; una de las veintidós personas que han llevado el proyecto adelante. ¿Que cuál proyecto? Nada menos que escribir, autoeditar y autopublicar su propio libro. Si bien, todo transcurre en un ambiente distendido y afable. No hay presiones por las ventas, ni campañas asfixiantes de marketing. Todo es producto de un encontronazo en un Curso de Técnico Editor, uno de esos cursos que están enfocados sobre todo a los trabajadores desempleados. Y es en esos sitios donde se unen inquietudes, muchas ganas y mucho arte. Y claro, todo explota. El resultado para nosotros, amigos y lectores, es un libro; para ellos es el cierre de una buena etapa.

Se ve que hay ilusión, hay esfuerzo, y a veces mucha impotencia por la presente situación

Ya dentro del local de Traficantes de Sueños -un lugar del todo recomendable-, el público se esparce entre estanterías y columnas. La sala está llena, pasad y sentaos, siempre hay hueco para uno más. En uno de los mostradores, me invitan a coger un ejemplar de Autología.

Se ve que hay ilusión, hay esfuerzo, y a veces mucha impotencia por la presente situación. Mientras transcurren horizontes personales, frases certeras y elogios, oteo las páginas del libro y fosilizo nombres propios y otras palabras que pretenden hacerme despertar con una bofetada. Leo el primer capítulo, quizás no debí hacerlo, pero no es culpa mía, me atrapó. Indago un poco más el libro. De pequeño también lo hacía en el colegio, mientras explicaban la lección. Leo títulos y frases. Siempre te quedas con las palabrotas y la terminología escatológica, qué le vamos a hacer. Me gustan las ilustraciones.

Uno de los invitados, Carlos Reig, o tal vez Javier Azpeitia -gente curtida en esto de las editoriales- menciona a una tal Palillo. Abro de nuevo el libro, mientras se nos invita a poner ritmo musical a las palabras; no hay mejor forma de plasmar la palabra sobre el pentagrama. Prosiguen las intervenciones en la mesa central. Me fijo en algunas caras entre el público; algunos son los propios autores de Autología. “Oye, Jesús, ¿tu no has escrito nada?” “No, yo he sido el editor de uno de los relatos”. Ajena nos es la labor del editor, a veces infravalorada, y sobre todo desconocida.

En tiempos de necesidad, sale el ingenio, o eso dicen, o eso pretendo creer. Cada vez surgen más iniciativas de este tipo, muestras de inquietudes personales del todo realizables. Vuelvo a cerrar el libro para aplaudir. Lo cierto es que estoy ante una obra que va más allá del entretenimiento. Son relatos que indagan, a veces revuelven, o experimentan. Variopintos, y aún así, se concatenan a la perfección. Y es que no siempre es importante el talento, hay que saber focalizarlo y pulirlo; aquí entra el editor.

En tiempos de necesidad, sale el ingenio, o eso dicen, o eso pretendo creer. Cada vez surgen más iniciativas de este tipo, muestras de inquietudes personales del todo realizables

Quiero comprar el libro. ¿Cuánto es? Un euro. Muchas veces escucho que el valor y el precio no siempre van de la mano. Si bien el precio en este caso es algo simbólico, lo uno no se corresponde con lo otro. Dejo constancia de que pagué mi euro y de que hubiera pagado mucho más. Cabe decir que esta obra es Creative Commons (CC), quiere decir que esta obra es libre de ser copiada, distribuida y comunicada, totalmente accesible en el blog de Ediciones del Andamio.

Termina la jornada. Vamos a patear un poco el barrio, a ver qué podemos sacar en claro. Le cedo el turno a la palabra, y a los trabajadores del texto. Señores trabajadores del texto, vayan a la biblioteca más cercana, o al bar, o al metro, o al supermercado, cuelguen en la puerta su manifiesto autológico y dejen constancia de un trabajo bien hecho.

A continuación, os dejamos el enlace de Ediciones del Andamio, así como el enlace de Traficantes de Sueños. Invitamos a los que gusten de ir más allá del entretenimiento y desde CROMA Comisarios Culturales recomendamos encarecidamente los veintisiete relatos de Autología.