Edvard Munch, El grito, 1893, Galería Nacional de Oslo, Noruega.

Edvard Munch, El grito, 1893, Galería Nacional de Oslo, Noruega.

Hace tiempo que tenía ganas de escribir este artículo porque creo que puede resultar útil a los muchos graduados que cada año terminan sus carreras de Historia del Arte y sufren porque no saben exactamente qué hacer con sus vidas.

Estoy convencido de que la mayoría optará por cursar un posgrado, un máster o un doctorado. Lo sé porque yo lo hice. Siendo esto un factor diferenciador respecto a otras personas que seguramente no lo harán, debes saber que esto no es suficiente si deseas trabajar en un sector especialmente difícil y en un país especialmente difícil laboralmente (si estás en España). En cualquier caso, cada país tiene sus particularidades y nadie te regalará nada, eso tienes que tenerlo muy presente.

De hecho, consultando un artículo sobre este parecer en el periódico inglés The Guardian titulado What skills do arts sector grads need to develop their career? (que te recomiendo encarecidamente que leas si te manejas en el idioma inglés), precisamente discutían sobre la empleabilidad de los graduados en arte y sobre cuáles eran las habilidades que debían desarrollar para encontrar un trabajo.

Las conclusiones no son demasiado esperanzadoras porque el sistema universitario, incluso el anglosajón, se mueve a un ritmo más lento que la realidad y todavía siguen programando mentalmente a los estudiantes para desarrollar un trabajo estable en una posición que seguramente será ascendente con el transcurso de los años y la triste realidad es que eso ya no existe. Lo que existe, expresado de una forma muy directa se llama temporalidad y, por tanto, la precariedad, aunque muchos lo etiqueten como dinamismo del mercado laboral para edulcorarlo y confundirte.

Hasta aquí el diagnóstico nada halagüeño. Ahora bien, después de quejarnos… ¿qué podemos hacer para mejorar el estado de la cuestión? En mi experiencia la universidad no es el problema, porque estas instituciones, en realidad, de lo que se encargan es de crear técnicos y en eso son los mejores. Hasta la fecha, no existe una mejor manera de formar a médicos, abogados, arquitectos, etc., eso sí, a estas alturas ya debes saber que con eso no basta y que tienes que formarte en diversas disciplinas complementarias a tu profesión, en este caso en Historia del Arte.

¿En qué debes formarte para lograr un empleo relacionado con la Historia del Arte?

Probablemente esto no te lo va a decir mucha gente, pero creo que es interesante que lo sepas porque el mercado laboral es extremadamente duro. Aquí tienes una serie de consejos que espero que te ayuden a encontrar trabajo. Ese es mi único deseo:

1) Aprende sobre desarrollo personal: ¿estás preparado psicológicamente para que te rechacen 1.000 veces? Seguro que te sorprende que te diga esto y me dirás que es poco científico. Creo que no existen pocas cuestiones tan útiles como esta. Es imprescindible que sepas cómo manejar tus emociones, cómo presentarte al mundo, cómo ser empático, cómo liderar tu vida, etc. El cataclismo al que te enfrentas es de una magnitud que ni te imaginas, así que prepárate para encajar los golpes. Nadie quiere que trabajes para ellos a no ser que seas un linchpin. ¿Sabes lo que esto significa? Que tienes que ser un fuera de serie, una persona resolutiva, con carácter emprendedor y facultades de liderazgo. El término lo he tomado del libro escrito por Seth Godin (uno de los grandes gurús del marketing mundial) y después de leerlo hace unos años, no puedo estar más de acuerdo con él. Necesitas un tipo de mentalidad muy concreta que vas a tener que trabajar desde cero porque nadie te lo ha enseñado antes. Así que, por favor, empieza desde ya a leer sobre estos temas.

2) Coge tu CV, haz una hoguera y tíralo allí: estoy siendo un poco drástico, pero no importa porque al final lo que importa es la verdad y esta es la verdad: tu currículum no le interesa a nadie. Lo que interesa son los resultados y la experiencia, es decir, qué sabes hacer y cuántas veces lo has hecho con anterioridad. Es muchísimo mejor preparar un portafolio de tus trabajos y si es online mejor, y si es en vídeo mejor todavía. Ahí puedes poner toda tu actividad investigadora, en qué revistas has escrito, en qué medios de comunicación especializados has intervenido, qué proyectos personales has iniciado, etc. Lo que necesitas son pruebas de todo esto, es decir, fotografías, vídeos y textos.

3) Aprende idiomas: esto es básico, pero necesitas hablar cuantos más idiomas mejor. Ya sé que hubiera sido recomendable empezar hace años con este particular. Sin embargo, la situación es la que es y necesitas aprender idiomas. Empieza con profesores particulares, utiliza internet, queda con personas nativas, aprende por tu cuenta, etc. Es crucial que al menos manejes correctamente una lengua además de la tuya porque esto te va abrir puertas en otros lugares del planeta. Recuerda que estamos inmersos en un proceso de globalización y de facto el idioma laboral o de los negocios es el inglés, aunque eso dependerá un poco del lugar en el que desees trabajar. Si resides en España, debes saber además, que estamos en un país de economía eminentemente turística y que, por lo tanto, cada año acuden a visitarnos millones de turistas extranjeros que desean contemplar nuestros museos y monumentos más representativos.

4) Olvídate de la vergüenza: este consejo lo enlazo con el de desarrollo personal. Es fundamental que vayas trabajando en este aspecto porque vas a tener que lidiar con situaciones muy variopintas: desde realizar entrevistas de trabajo que te pondrán en un gran aprieto, hasta realizar presentaciones ante una gran audiencia e incluso hablar en un idioma que no es tu lengua materna. ¿He mencionado que tendrás que estar delante de cámaras de vídeo y en medios de comunicación? Con vergüenza esto va a resultar imposible. Todos tenemos que trabajar en estos aspectos, yo el primero, y llevo años tratando de desprenderme de ese lastre que actúa como una pesada losa sobre nuestras espaldas. Poco a poco, pero con determinación y paso firme.

5) Inicia un proyecto propio: como comentaba antes, lo que va a determinar si eres empleable o no son los hechos verificables. De entrada nadie va a querer que trabajes en su empresa porque en la puerta de cada empresa hay un tsunami de personas con el mismo currículum que tú (y ya sabes qué puedes hacer con tu cv). Si estuviéramos en países más civilizados como Francia, Inglaterra, Alemania, etc., a lo mejor matizaría un poco la cuestión del currículum, pero como de momento no es el caso, casi mejor utilizar otra estrategia. Como vas a tener que enfrentarte a esta situación, es más conveniente desde mi punto de vista iniciar un proyecto propio que al menos te permita desarrollar tu profesión, aunque en un principio no recibas remuneración por ello. Internet ofrece múltiples oportunidades si tienes imaginación y creatividad, así que manos a la obra. Personalmente, lo considero una forma de legado o de ayuda a otras personas. Si aportas valor a la comunidad muchas personas te lo agradecerán y es posible incluso que encuentres tu camino de esta forma, quién sabe.

6) Haz contactos: si no te conocen, no te quieren. Esto no es exactamente así, porque pueden existir pruebas de selección y puede darse el milagro de que puedas entrar a trabajar en una empresa o institución determinada. Sin embargo, esto es estadísticamente tan posible como ganar la lotería, así que es mejor barajar otras opciones adicionales. Acude a inauguraciones de exposiciones, presentaciones, firmas de libros, congresos, cursos, reuniones, etc., de personas relacionadas con el sector artístico. Preséntate a ellos sin miedo (por eso te comentaba la cuestión de la vergüenza) y coméntales qué te ha parecido su trabajo e incluso te puedes hacer una tarjeta de visita y poner ahí tus datos. Eso sí, no es conveniente tratar de lograr trabajo así, el objetivo es simplemente que te conozcan, de las cuestiones laborales mejor hablar en otro entorno.

7) Muéstrate como un experto: relacionado con el consejo anterior, te propongo ahora que te visualices a ti mismo como un experto en la materia. Debes darte a valer y dejar claro que eres un graduado (o licenciado, según sea el caso) en Historia del Arte y que esa es tu profesión. Por eso te comentaba la cuestión de la tarjeta de visita, en la que puedes poner a qué te dedicas como, por ejemplo, gestor cultural, historiador del arte, etc. Con esto lo que consigues, es posicionarte en la mente de la otra persona como un profesional y como un experto en la materia. Eso sí, es imprescindible que seas honesto y que NUNCA prometas nada que no puedas cumplir. Recuerda que estás intentando establecer relaciones de confianza mutua con tus interlocutores (a lo que, por cierto, no les han regalado nada y han tenido que trabajar muy duro para lograr y mantener sus puestos laborales). El caso es que tú mismo te consideres como una persona valiosa que tiene mucho que aportar al sector, a la sociedad y al mundo en general.

8) Haz prácticas y voluntariado cuanto antes: es mejor hacerlo durante la carrera, pero si no queda más remedio, hazlo después porque conseguirás tener más experiencia y más contactos. Habíamos hablado de que un factor claro en la empleabilidad era la experiencia y eso es justamente lo que queremos. No te lo plantees como un trabajo en el que recibes una contraprestación cuando finaliza el mes, plantéatelo como un trabajo en el que vas a dar el 110% para dejar buena sensación y lograr tu objetivo de que te contraten más adelante. Eso sí, en mi experiencia es preferible que sea un periodo muy corto, si acaso de un mes o un poco más, pero no deberías estar más tiempo porque eso te devalúa como profesional y, además, no es sostenible porque necesitas ganar dinero para vivir y allí no te lo facilitan.

9) Sigue formándote en tu área de expertise: es imprescindible seguir formándonos constantemente. Así como los médicos nunca dejan de formarse, nadie debe dejar de formarse. Es preciso disponer de un presupuesto para cursos, seminarios y libros especializados e incluso, es recomendable realizar pequeños viajes para conocer otros lugares, sobre todo si has estudiado Historia del Arte y quieres conocer las obras de arte in situ. No puedes presentarte al mundo como profesional si no lo eres, así que es muy importante sobre todo leer acerca de las novedades en el sector. Para ello, también dispones de internet y de las bibliotecas públicas, así que la cuestión monetaria no es una excusa. ¿Cuánto es preciso leer? Mucho. A ser posible un libro a la semana o como muy mínimo un libro al mes. Vivimos en la sociedad de la información, así que todo avanza muy rápido y puedes quedar desfasado en cuestión de meses.

10) No aceptes cualquier trabajo porque te depreciarás como profesional: ya lo hemos avanzado. Si eliges cualquier cosa por cantidades de miseria, jamás vas a conseguir una carrera profesional mínimamente aceptable. A lo mejor en los comienzos no queda más remedio que hacerlo, pero intenta que sea breve porque es un callejón sin salida. Vas a acabar enlazando trabajos basura y eso no es lo que tú te mereces. Mereces una vida digna. Di claramente que NO vas a realizar ese trabajo. Sé valiente.

11) Sal al exterior: la experiencia de trabajar en otro país es muy enriquecedora, te va a aportar muchísimo en términos profesionales y personales. Si encima el país al que te diriges no está en situación de crisis económica, mejor porque abrirás tu mente a nuevas posibilidades. Perfeccionarás otro idioma, estarás en contacto con equipos de todo el mundo…. Al menos considéralo una posibilidad si en tu lugar de residencia no encuentras posibilidades laborales reales y de calidad.

12) Nunca abandones: sobra decir que si abandonas nunca conseguirás tus objetivos, así que es preciso tener pasión y mucha paciencia en toda tarea que emprendas. No abandonaste cuando estabas realizando la carrera, ¿por qué abandonar ahora? Incluso si no estás desarrollando tu profesión no pierdas la esperanza, sigue luchando por aquello que te hace feliz, aquello que consideras que es tu misión en la vida. Sólo vas a vivir una vez, no te arrepientas en el futuro de no haberlo intentado lo suficiente.

Nunca, nunca, nunca abandones. Winston Churchill.

Lanzamos un nuevo libro

Estos consejos forman parte de un nuevo proyecto que está a punto de salir a luz. Hemos escrito un nuevo libro que estará a la venta próximamente y en el que desvelaremos éstas y otras cuestiones. En él encontrarás una gran variedad de consejos y claves prácticas para saber por qué estudiar Historia del Arte, cómo terminar la carrera y obtener buenos resultados, cuáles son tus opciones laborales y un largo etcétera. Si no te has suscrito al blog, es el momento de hacerlo porque ofreceremos unas condiciones muy beneficiosas para adquirirlo. Si quieres que te avisemos cuando esté disponible, por favor, suscríbete ahora al blog. Además, si crees que este artículo puede beneficiar a otras personas, compártelo en las redes sociales. Muchas gracias.

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(*) Imágenes: Wikimedia Commons. Creative Commons License.