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Rubens, San Jorge matando al dragón, 1605, Museo del Prado. (*)

El 23 de abril es una fecha señalada dentro de nuestro calendario, y queremos resaltarla y dedicarle este artículo por la gran importancia que tiene para el fomento de la cultura en general y de la lectura en particular.

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El 23 de abril se juntan dos acontecimientos importantes. El primero de ellos es el día de San Jorge, pues un 23 de abril fue cuando murió el santo. Según la tradición, San Jorge era un militar romano de la zona de la Capadocia (Turquía) que sirvió bajo las órdenes de Diocleciano. El año 303 el emperador ordenó perseguir a los cristianos, pero San Jorge se negó por serlo él mismo. Esto le llevó a su martirio y su muerte.

San Jorge

El culto al santo tuvo una gran difusión y popularidad, primero por Oriente Próximo y después desde ahí, y a través de las cruzadas, se extendió también por Occidente. Esto llevó a que se desarrollaran gran cantidad de mitos y leyendas en torno suyo. La leyenda más famosa es la que narra cómo San Jorge mató al dragón.

Cuenta la historia que un terrible dragón asediaba un pueblo, teniendo aterrorizados a todos sus habitantes. Estos, para apaciguar a la bestia, empezaron a darle ganado para que se lo comiese. Pero los animales pronto empezaron a escasear, de modo que decidieron dar en sacrificio a los propios habitantes del pueblo. Quien iba a ser entregado al dragón era elegido cada día por sorteo, cayendo un día la mala suerte en la hija del rey. Cuando la princesa de dirigía hacia su propio sacrificio se le apareció un caballero, San Jorge, que se enfrentó al dragón y lo mató clavándole su lanza. De la sangre que brotó del animal nació un rosal, y el caballero regaló a la princesas una de esas rosas.

Cuando la princesa de dirigía hacia su propio sacrificio se le apareció un caballero, San Jorge, que se enfrentó al dragón y lo mató clavándole su lanza

San Jorge se convirtió en patrono de numerosas ciudades y regiones por todo el mundo, entre ellas Cataluña, Aragón, Cáceres, Portugal o Inglaterra.

Día del Libro

El segundo de los acontecimientos importantes que tiene lugar el 23 de abril es el Día Internacional del Libro. Debemos la celebración de este día al escritor y editor, de origen valenciano, Vicente Clavel Andrés (1888-1967). Gran amante de Cervantes y del Quijote, quiso este editor establecer un día para homenajearlo. Por esto, en 1923 propuso a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona (ciudad en la que desarrolló su actividad) el celebrar el Día del Libro Español, que se haría coincidir con la fecha normalmente aceptada como del nacimiento de Cervantes (por no estar documentada), el 7 de octubre. No fue hasta 1926 que un Real Decreto firmado por el rey Alfonso XIII aprobó oficialmente la celebración de este día. El Día del Libro español se celebró los años siguientes a su promulgación sin demasiado éxito, en parte debido a que se apostaba única y exclusivamente por el libro escrito en castellano, cosa que no agradó en todas las regiones, especialmente en Cataluña.

En 1930 se decidió cambiar el día de la celebración por el 23 de abril, día de la muerte de Cervantes, fecha en este caso bien documentada. Además, este día era más propicio por otras razones, como el mejor clima primaveral y que no coincidía con el inicio del curso escolar (fecha de mucho trabajo en las librerías). Asimismo, el 23 de abril es también el día de la muerte de Shakespeare y de Garcilaso de la Vega, y de muerte o nacimiento de otros eminente escritores como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo.

El cambio de fecha, que así coincidía con el día de Sant Jordi, hizo que el Día del Libro tuviera un gran éxito en toda Cataluña, donde adquirió un carácter más popular y festivo que en otras regiones, haciéndose costumbre regalar una rosa (en conmemoración al santo) y un libro (por el Día del Libro). Mientras tanto, en Madrid y otras regiones españolas, se intentaba poner en marcha la Feria del Libro, pero sin demasiado éxito. Tras los duros años de la guerra, el Día del Libro volvió a adquirir fuerza, arraigando la tradición en todo el territorio español.

En 1995 esta celebración alcanzó un carácter internacional: a propuesta del gobierno de España y de la Unión Internacional de Editores, la UNESCO decidió establecer el día 23 de abril como el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor. Desde 2001, cada año se nombra una Capital Mundial del Libro; habiendo sido la primera de ellas Madrid, este año 2012 le corresponde el honor a Ereván (Armenia).

Te animamos a que salgas a la calle a buscar un buen libro y disfrutes con su lectura.

(*) Imagen de Portada: Wikimedia Commons. Creative Commons License.