Si ahondamos décadas, incluso siglos más tarde, podemos buscar los antepasados del concepto ecomuseo: los museos de artes y tradiciones populares de finales del siglo XIX, la aparición de los museos al aire libre en los países escandinavos, la creación de los parques naturales regionales en Francia. Incluso George Henri Rivière ya había puesto la base ideológica sobre lo que sería esta nueva forma de hacer museos.

Durante la reunión para organizar la programación de la IX Conferencia General del Consejo Internacional de Museos (ICOM), que se celebraría en 1971, en París, toman asiento Serge Antonie, ministro de Medio Ambiente, y los museólogos Georges Henri Rivière y Hugues de Varine. Rivière y Varine pensaban que el enfoque acertado para el discurso que iba a pronunciar el ministro era enlazar museo y medio ambiente, abriendo una nueva vía a la investigación museológica. No era está la opinión de Antonie, quien argumentaba que ello podría traer connotaciones negativas para su ministerio. En este punto, Varine propone una palabra que zanjaría el debate: ecomuseo. En septiembre de 1971, el ministro de Medio Ambiente M. Robert Poujade inaugura con su discurso este nuevo concepto dentro de la museología.

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Châteeau de la Verrerie, s. XVIII-XIX.

Château de la Verrerie, s. XVIII-XIX.

No obstante, harán falta años para matizar este término. Rivière trata de elaborar una definición, siguiendo las directrices propuestas en la citada IX Conferencia del ICOM. Un asunto que no se soluciona en una tarde. Dará una definición en 1973, y otra en 1976, siendo fijada en 1980.

Territorio, comunidad, ecología, palabras que van conformando un sentido nuevo de ver el museo, siguiendo los parámetros de la corriente denominada nueva museología: del edificio al territorio, del visitante al habitante, regido por un corte científico interdisciplinar. Es también un museo del tiempo, que reúne las manifestaciones del ser humano y su relación con el medio ambiente que habita desde las primeras eras geológicas. Al mismo tiempo, el ecomuseo se convierte en una herramienta que mantiene la identidad cultural propia de la comunidad habitante, conservada en su patrimonio cultural. Como consecuencia, el habitante se compromete a cuidar su territorio, y participar en la gestión del patrimonio y en la política de desarrollo económico. El ecomuseo es, por tanto, reflejo de la comunidad que habita el territorio.

En paralelo, y a raíz de la IX Conferencia del ICOM, Hugues de Varine tendrá la oportunidad de poner en práctica esta idea, a través de la colaboración propuesta por Marcel Evrard. Se trataba de un proyecto de museo dentro del contexto de la comunidad urbana de Le Creusot/Montceau-les-Mines, cuyo resultado final fue el Museo del Hombre y de la Industria, denominándose en 1974 Ecomuseo de la Comunidad Urbana de Le Creusot.

Le Creusot, 1847.

Le Creusot, 1847.

La palabra ecomuseo dio salida y denominación a una iniciativa común, para buscar un método o un modelo de museo que integrara el territorio con la comunidad habitante de manera total y directa. El concepto ecomuseo se enmarca dentro de una corriente museológica de la segunda mitad del siglo XX, definida como nueva museología, desarrollada por museólogos de referencia como Rivière o Varine, que responde a las necesidades sociales de la época y el papel presente del museo.

El desarrollo del concepto no es definitivo, si atendemos a su proceso constructivo durante décadas para concretar esta idea, y las nuevas necesidades que tiene actualmente la población. Del mismo modo, es necesario poner en práctica la teoría. En este aspecto cabe decir que mucho se ha hecho desde que finalizara la creación del Ecomuseo de la Comunidad Urbana de Le Creusot. Hablamos sobre una forma para que el habitante conozca su patrimonio natural y cultural, y tome partido en su conservación a través de su desarrollo social y económico. Sin duda, un método adecuado para aquel entonces, y también para los tiempos que corren.

Referencias

HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ, F. (1998), El museo como espacio de comunicación, Trea, Gijón.

(*) Imágenes: Écomusée Creusot-Montceau. Reproducidas solo con fines divulgativos y bajo licencia Fair Use License.