Foto de Angeles Caso

En Croma Cultura tenemos el placer de entrevistar a Ángeles Caso, que nos habla de su último proyecto: Ellas mismas. Autorretratos de pintoras, una publicación que ha decidido financiar mediante una campaña de micromecenazgo.

Por cierto, ¿conoces el libro Por Qué Estudiar Historia del Arte?

Te recomiendo que le eches un vistazo.

Ángeles Caso (Gijón, 1959) es hija de José Miguel Caso González, quien fue catedrático de la Facultad de Filología y llegó a ocupar el cargo de rector en la Universidad de Oviedo. Licenciada en Historia del Arte, comenzó trabajando dentro del mundo del periodismo (presentó el Telediario y el programa La tarde de TVE), pero con 35 años decidió dejarlo y dedicarse a lo que en verdad era su pasión: la literatura. En 2001 ganó el premio Fernando Lara con Un largo silencio y en 2009, el premio Planeta con Contra el viento. Muchas de sus obras reivindican el papel de la mujer y, entre ellas, destacamos Las Olvidadas. Una historia de mujeres creadoras, que saca del olvido a grandes artistas de nuestro pasado. Ha trabajado, además, en diferentes instituciones culturales, como la Fundación Príncipe de Asturias o el Instituto Feijoo del siglo XVIII (Universidad de Oviedo).

1. Profesionalmente es una persona bastante polifacética. Ha trabajado como periodista, escritora… pero usted estudió Historia del Arte. ¿Qué papel juega la Ángeles Caso historiadora del arte en su construcción personal y profesional? ¿Se considera a sí misma más una escritora que habla sobre artistas o una historiadora que se dedica a escribir?

Creo que mi formación como historiadora, en la especialidad de historia del arte, es una de las cosas que más ha contribuido a configurarme como lo que soy. Intelectualmente, siempre me he sentido historiadora, aunque en algunos momentos de mi vida haya trabajado como periodista. Profesionalmente, buena parte de mi trabajo se ha centrado en la historia y en el arte, aunque esa parte quizá sea menos conocida del gran público. Y vitalmente, mi pasión por el arte y la creación, incluyendo la literatura y la música, le ha dado una enorme riqueza a mi vida. Historiadora y escritora lo soy a partes iguales. Pero, cuando trabajo como historiadora, ese aspecto prima sobre todos los demás. Me refiero en particular a la autoexigencia de rigor.

2. En varias entrevistas he leído quejas suyas sobre la precaria situación de la cultura en España. ¿Cómo definiría el panorama actual? ¿En verdad es tan terrible?

Desoladora. De verdad. Nunca había sido demasiado brillante, pero ahora dan ganas de llorar. La política cultural en España ha sido siempre errática. El PSOE hizo cosas interesantes cuando gobernó, pero muchas veces también hizo una política que yo llamo “de fuegos artificiales”: grandes contenedores de lujo sin contenidos. Nunca se ha apoyado la política de base, que es lo importante. Nadie se ha ocupado, por ejemplo, de facilitar la vida a los creadores, como se hace en todos los países de Europa, donde hay becas, apoyos, exenciones fiscales, una consideración específica y grande tanto de los gobiernos como de la sociedad. Y los últimos 4 años de gobierno del PP, no es que la política cultural haya sido mala o inexistente, es que ha sido, conscientemente, una política anti-cultural y anti-creadores. Ahí está el famoso IVA cultural como prueba, las persecuciones de la Seguridad Social contra los escritores jubilados o las de la Agencia Tributaria contra muchos escritores, entre los que me cuento. Todo eso, en medio de un panorama en el que la industria cultural está completamente desorientada y anda dando palos de ciego. Sí, creo que han llegado los bárbaros. Y no sé si lo que ellos han arrasado volverá a renacer.

3. ¿Tiene algún consejo para nuestros lectores, muchos de ellos jóvenes estudiantes de Historia del Arte que desean dedicarse a esto?

Que disfruten de sus estudios, de sus lecturas, de sus investigaciones. ¡Y que abran la mirada! La mirada de la historia ha sido absolutamente androcéntrica, y la de la historia del arte lo ha sido de manera especial. Que desvíen los ojos hacia ese lugar en sombras en el que están las artistas de todos los tiempos, esperando a ser divisadas. Y luego, pase lo que pase en el futuro, trabajen en lo que trabajen, que disfruten de lo que hayan aprendido. La disciplina de la historia del arte quizá no sirva para encontrar empleo, pero sirve para tener una vida mucho más rica e interesante.

4. Muchas de sus obras giran en torno al tema de la mujer y sacan a la luz historias de mujeres brillantes y luchadoras que supieron destacar a pesar de las numerosas trabas que encontraron. ¿A qué se debe este interés por estas figuras? ¿Es simplemente feminismo o es que encuentra en ellas algo que le resulta fascinante?

Las dos cosas a la vez. Soy feminista, por supuesto. Lo soy porque yo misma he tenido que soportar que la inteligencia y el talento que tengo –sea poco o mucho– resulten dudosos para mucha gente por el hecho de ser mujer. He tenido que esforzarme el triple que un hombre para demostrar lo mismo, y aguantar toda clase de prejuicios y comentarios groseros y machistas. No me refiero a mi físico, sino a mi literatura o mi manera de pensar. Por eso me gusta tanto luchar por las mujeres olvidadas. Porque sus historias y sus obras son a menudo brillantes e interesantes, pero nadie se para a mirarlas con atención, como tantas veces me ha podido ocurrir a mí misma. En realidad, ellas soy yo.

Pero no solo yo: cualquier mujer. En lo referente a las escritoras, por ejemplo, les animo a que entren en internet, busquen los premios literarios españoles, tanto los comerciales como los de las instituciones, y repasen cuántas mujeres han sido premiadas… O en las composiciones de las Academias de la Lengua, Bellas Artes, Ciencias Jurídicas y Legislativas, Medicina, Historia, etc. Da vergüenza.

5. Ahora tiene entre manos un nuevo proyecto, Ellas mismas. Autorretratos de pintoras, que ha decidido financiar mediante micromecenazgo. ¿Por qué micromecenazgo?

Lo cierto es que no encontré una editorial dispuesta a arriesgar lo que cuesta editar un libro así y sobre un tema que, creo, los editores no acababan de ver como un tema comercial. Tenía dos opciones: guardarlo en un cajón, o aprovechar las posibilidades que nos ofrece ahora la red. Opté por la segunda. Decidí convertir la edición del libro en un proyecto colectivo de resistencia cultural. ¡Sigo resistiéndome a los bárbaros! Por suerte, el proyecto está siendo un éxito. La gente está respondiendo con entusiasmo, y podré editar un buen libro compartido con un buen puñado de gente maravillosa. ¡Es fantástico, mucho mejor que publicar con una editorial!

6. ¿Cómo será esta obra? ¿Qué encontrarán en ella los lectores?

Son más de 100 reproducciones en color de autorretratos de unas 80 artistas, desde las mujeres prehistóricas que dejaron sus manos plasmadas en las paredes de las cuevas, hasta las maravillosas artistas de las vanguardias. Estarán también sus biografías, una buena introducción y toda la parte científica: créditos, bibliografía, etc.

7. ¿A qué se debe que haya decidido centrarse en los autorretratos?

A lo largo de los siglos, las pintoras se dedicaron muchas veces al género del retrato, por diversas razones que explicaré en el libro. Y muchas de ellas se autorretrataton, algunas incluso en innumerables ocasiones. Creo que tiene que ver con nuestro interés cultural por nuestra propia imagen, pero también con nuestra constante consciencia del cuerpo, mucho más presente en nuestras vidas que en la de los hombres, con nuestras reglas, embarazos, partos, menopausias. Además, para muchas de ellas, era una tarjeta de visita, una especie de anuncio: “Mirad qué buena soy retratando a gente”.

8. Cuéntenos algo sobre el proceso de investigación. ¿Cuánto tiempo le ha llevado recopilar todos los datos? ¿Es difícil encontrar información de unas artistas que durante mucho tiempo han sido ignoradas?

Es imposible de decir cuánto tiempo le he dedicado a esto. Llevo toda la vida investigando sobre las artistas. Creo que desde que acabé la carrera de Historia del Arte en 1981. Por suerte para mí, hablo 4 idiomas, además del español, así que me resulta fácil rebuscar por ahí. Y, desde luego, Internet me ha facilitado enormemente la vida. Me ha permitido comprar muchos libros fuera de España (aquí apenas hay nada sobre ese tema), seguir pistas de artistas olvidadas, encontrar imágenes, contactar con museos y coleccionistas, etc. ¡Doy las gracias al dios de la red por su existencia!

9. Esta obra supone un granito de arena (otro más por su parte) para sacar del olvido a tantas grandes creadoras de nuestro pasado. ¿Cómo considera la situación actual del estudio de las mujeres artistas del pasado? ¿Cree que siguen existiendo grandes desigualdades en la valoración de las obras de hombres y mujeres?

En las últimas dos décadas, se han hecho grandes avances. Ha habido muchas investigaciones, muchas publicaciones, y se ha empezado a recuperar públicamente a muchas artistas olvidadas. También empieza a haber cada vez más exposiciones de mujeres, y no solo contemporáneas o vanguardistas. Ahora mismo, en París hay una gran exposición sobre una pintora del XVIII, Elisabeth Vigée-Lebrun, que está teniendo un gran éxito. Aun así, todavía hay muchas reticencias y también mucha inercia. Hace poco, le enseñé a un amigo pintor unos 30 cuadros de pintoras de XVIII. Le estaban entusiasmando, hasta que le dije que eran de mujeres. Entonces exclamó: “¡Ya me parecía a mí que les faltaba calidad!” Lo llevamos incrustado en el cerebro, no lo podemos evitar…

10. Aparte de a través de la plataforma de micromecenazgo, ¿habrá algún otro modo de conseguir el libro? ¿Llegará a las librerías?

Creo que buscaremos alguna manera de mantener el libro en venta después. Quizá a través de un blog, facebook y cosas así. En cuanto a las librerías, depende de ellas. A mí me encantaría que tuviesen el libro, pero hay muchas que no quieren, porque les pagan los escaparates y los mejores espacios interiores las distribuidoras, y esta manera de hacer las cosas que yo estoy poniendo en marcha va en contra de las distribuidoras. Que, por cierto, son quienes normalmente sacan más de la venta de un libro: entre un 40 y un 50%, mientras que a los autores nos llega el 5% o, como mucho, el 10%.

11. Es muy diferente acudir a una editorial a que le publiquen un libro que “sacarse las castañas del fuego” una misma para sacar el proyecto adelante. ¿Repetiría esta experiencia en el futuro?

Desde luego que sí, es una experiencia extraordinaria. Recibo el apoyo de los lectores y de las personas interesadas de una manera inmediata, algo que casi nunca te llega cuando escribes para una editorial. Y controlo yo todo el proyecto: el libro será como a mí me guste, y no como quiera la editorial, cuyos gustos, por cierto, no suelo compartir. Además, puedo ofrecer el libro a los lectores a la mitad de precio de lo que haría una editorial y, encima, yo me voy a sentir mejor retribuida por mi esfuerzo. Creo que este es un territorio a explorar para el futuro. No quiero olvidarme de decir que hay dos personas que colaboran conmigo, sin las cuales no habría podido sacar esto adelante. ¡Y un montón de amigos apoyando!

13. Para despedirnos, díganos, de entre todas las artistas que ha seleccionado ¿cuál es su favorita (si es que es posible quedarse solo con una)? ¿Por qué?

Difícil… Me entusiasma Artemisia Gentileschi, extraordinaria pintora barroca, Suzanne Valadon, autodidacta de principios del XX, las mujeres de Dadá, como Sophie Taeuber-Arp o Hannah Höch… Hay muchas, tan grandes como muchos de sus compañeros, pero incomparablemente menos conocidas y reconocidas. Acabo de entrar en la página de Dadá en Wikipedia para ver cómo se escribía el apellido de Sophie y no equivocarme: ¡ni siquiera la mencionan, y fue magnífica! Solo hay hombres y más hombres, y una mención, solo de su nombre, sin más datos, a Hannah Höch, que es una artista deslumbrante. Y puedo asegurarlo porque vi una exposición sobre ella en Málaga. ¡Sigue siendo así!

Contribuye a realizar el proyecto

El proyecto, que se fijó un primer objetivo de 25.000€, ya lleva más de 36.000€ recaudados. Es posible hacer aportaciones hasta el día 21 de marzo y os invitamos a hacerlo, para que podáis disfrutar de esta magnífica obra y ayudéis a dar visibilidad a tantas mujeres olvidadas. Puedes hacer tu aportación aquí.

Si lo deseas, puedes echar un vistazo también a varias de las excelentes obras que ha publicado hasta el momento Ángeles Caso y que seguro que te pueden interesar:

Las olvidadas. Una historia de mujeres creadoras

Otras obras de Ángeles Caso

(*) Fotografía: © Alberto Montero. Reproducida con permiso del autor.