Personas contemplando obra de arte

El factor tiempo nos limita a un recorrido concreto cuando visitamos un museo, y a una dedicación para cada sala y objeto en exposición.

Por cierto, ¿conoces el libro Por Qué Estudiar Historia del Arte?

Te recomiendo que le eches un vistazo.

Siempre habrá algo que no pudiste ver, algo que quieres volver a ver, y algo que quieres ver con más detalle. Tras tu primera visita, obtienes una idea general de la exposición, de tal manera que ahora planificarás mejor tu siguiente visita para continuar investigando aquello que más te ha llamado la atención.

Es preciso recordar que el museo es un lugar creado para albergar el conocimiento, y ponerlo a disposición de la sociedad. Un museo es entretenido, pero el entretenimiento no es el objetivo final. En este contexto, el museo se ve como una herramienta del saber que utilizamos para crecer y crear sabiduría.

Sírvete de esta herramienta si pretendes llevar a cabo un trabajo de investigación, o simplemente para completar tus conocimientos acerca de un tema en concreto. Del mismo modo, este proceso de búsqueda de la sabiduría revierte en el museo en particular, y en la sociedad en general, a través de tu propia aportación. Asimismo, es tan gratificante volver al lugar visitado, como darlo a conocer a aquellos que no lo hayan visitado y que por tu propio consejo o su misma iniciativa han planificado una visita al museo.

Ahora que tienes una visión de conjunto del museo, puedes recorrer aquella sala que no pudiste ver con detenimiento, por falta de tiempo, porque el propio tránsito de público no te lo permitió, o por otro factor cualquiera. Puede darse el caso de que, comentando tu visita con un familiar o amigo que también haya ido, te des cuenta de que no has visto algo realmente interesante, y merezca la pena volver.

Grandes museos, como el British Museum, albergan una colección de grandes proporciones, imposible de asimilar detenidamente en una sola visita. Tu próxima visita será más distendida, sin prisas, centrándote en alguna sala u obra, aunque siempre guardarás algo de tiempo para volver a ver alguna cosa que te impresionó en tu primera visita.

No solo hay obras en exposición. El museo es un lugar vivo y dinámico. Puedes elegir cualquiera de los eventos que te ofrecen, desde talleres educativos, hasta ciclos de cine y conciertos. Mira en la web del museo, instituciones y centros de arte que te interesen, como CaixaForum o Matadero Madrid, cuyo calendario de actividades es intenso y dinámico.

En definitiva, siempre que quieras (y puedas), repite, y disfruta la experiencia.

Artículo relacionado

¿Cómo visitar un museo si vas con niños?

(*) Imagen: Astrid Westvang. Creative Commons License.