Van_Eyck_-_Arnolfini_Portrait

Como te puedes imaginar la respuesta a esta pregunta es: depende. Si lo trasladamos a otros ámbitos similares podríamos preguntarnos si leer un libro es difícil o si aprender matemáticas es difícil y obtendríamos la misma respuesta: depende. El problema es que en las escuelas de primaria se ensaña a leer y a sumar pero no a saber cómo se visita un museo. En cualquier caso, lo entiendo, porque no es cuestión de saturar a los sobrecargados estudiantes con más materias, aunque creo sinceramente que estamos desaprovechando una oportunidad de oro si no hacemos uso de los recursos que tenemos, porque los museos y todo nuestro patrimonio histórico, artístico, científico, antropológico, etc., ayudarían mucho a mejorar el nivel educativo de nuestro país.

Por cierto, ¿conoces el libro Por Qué Estudiar Historia del Arte?

Te recomiendo que le eches un vistazo.

Ya acudimos a los museos pero… ¿los entendemos?

Estoy al corriente de que ya se realizan visitas a los museos y de que sus áreas educativas y profesionales trabajan codo con codo con los docentes para que los alumnos de un centro determinado puedan sacar el máximo provecho a sus visitas. También sé que los turistas acuden masivamente a los museos y que cuando se inaugura una exposición temporal las colas de los principales museos de las ciudades están a la orden del día. Pero insisto ¿sabemos visitar un museo? ¿Es difícil visitar un museo? ¿Valoramos totas las posibilidades educativas que nos ofrece un museo?

Casi con total seguridad me atrevería a decir que, en general, no sabemos visitar un museo. Volviendo al paralelismo que propuse al principio, diría que no es lo mismo saber leer un libro que saber entender un libro. Lo que quiero decir es que sabemos cómo ir a un museo, es más, vamos a los museos, ya sea por curiosidad, por ansias de aprender o por obligación social. Es un logro que justa y debidamente debemos reconocer, hemos alcanzado un nivel de accesibilidad muy alto, casi pleno diría yo. Ahora bien, tendríamos que dar un paso más, ser críticos con nosotros mismos y reconocer que visitar un museo es una cuestión que, como mínimo requiere de cierta práctica.

¿Cómo se consigue esa práctica?

No sólo acudiendo a los museos, porque si fuera así, no habría problema. Se requieren unas mínimas pautas que ya hemos comentado en otras ocasiones en este blog (5 consejos para visitar un museo y cómo degustar una obra de arte).

Voy a tratar de resumirlo en las dos “leyes” que considero que son indispensables para visitar un museo para que no resulte difícil o para minimizar su dificultad de entendimiento:

1. Anticípate

Es bastante recomendable conocer cuál es la colección del museo, en otras palabras, te recomiendo que haciendo uso de la propia web del museo o una guía te anticipes a lo que te vas a encontrar. No es imprescindible, pero si pretendes una visita educativa y no sólo estética, yo sí lo recomendaría.

2. Selecciona

No se puede ir a un museo y tratar de verlo todo de una sola vez. Si así lo haces, luego no pretendas entender algo, no pretendas no sentir fatiga visual y no pretendas tener las piernas cansadas. ¿Te suena esta situación? Ya sabes cómo evitarla. No trates de verlo todo. No importa si no ves toda la National Gallery cuando visites Londres. Si sólo puedes ver El Matrimonio Arnolfini de Jan Van Eyck o la Venus del Espejo de Velázquez no hay problema, disfruta de esas dos obras y vete del museo sin remordimientos. No hay por qué sentir culpabilidad.

En conclusión

Con estas dos “leyes” (no son leyes porque no sé si cumplen siempre pero en un porcentaje muy alto sí) espero haber contribuido a mejorar la forma en que se visita un museo, aunque sea tan sólo un poco. No soy nada pretencioso, cada museo es un mundo y, por lo tanto, no puedo pretender con este breve escrito que se solucionen todos los problemas pedagógicos que se presentan cuando un visitante se enfrenta a un museo. Sólo deseo que entre todos podamos valorar debidamente el papel que desempeñan los museos en nuestra educación y que en la medida de los posible encontremos una fórmula que nos permita visitar los museos y que, además, esta fórmula sea efectiva y no resulte difícil.

Para ello, te voy a hacer una petición. Te pido que nos ayudes dejándonos un comentario en el blog o en facebook y nos digas:

  1. ¿Cuáles son los mayores problemas que te encuentras cuando visitas un museo?
  2. ¿Qué consejos darías a otros visitantes de museos?
  3. ¿Consideras que es difícil visitar un museo?

Muchas gracias por participar.