Hirondelle Amour

Joan Miró, Hirondelle Amour. (*)

Con motivo de la conmemoración del nacimiento de Joan Miró, 20 de abril de 1893, Croma Comisarios Culturales quiere recordar su importante contribución al arte como creador de un lenguaje artístico único, personal y cercano al surrealismo.

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Primeros años

El arte de Joan Miró es el resultado de un proceso de simplificación de la pintura que tiende a reducirla a sus elementos esenciales: línea, color y composición.

A partir de aquí el artista crea un cosmos propio, en el que los objetos forman parte de su propio Universo. Miró logró elegir un campo concreto y lo desarrolló y profundizó para así crear un lenguaje único.

Pintor, escultor, grabador y ceramista catalán, a los 18 años decide dedicarse a la pintura. De estos años su pintura se ve influenciada por artistas como Van Gogh o Cezanne y por el Cubismo, el Fauvismo y el Modernismo Catalán.

La primera exposición individual del artista acontece en la Galería Dalmau en 1918. Sus obras expuestas mostraban una clara influencia de las tendencias francesas del momento.

La visita a París

Un año decisivo para la carrera artística del pintor será el año 1920, cuando Joan Miró viaja a París y conoce a Picasso, al escultor Pablo Gargallo o a Andrè Masson. Alterna los inviernos en París con los veranos en la Masía familiar en Montroig, en Tarragona. Estos cambios de residencia se traducen en su obra en la importancia de la naturaleza que será constante en toda su carrera artística.

La Masía

La Masía será otra de sus obras claves, pues ya vemos como el artista utiliza los temas que se irán repitiendo en su obra posterior: el sol, la mujer, los animales, los instrumentos domésticos, y que será punto culminante de su etapa figurativa. En esta obra representa la granja de su familia en Montroig. Reproduce todos los detalles minuciosamente e introduce además rasgos propios del Cubismo.

Surrealismo

Es en París donde descubre un lenguaje personal muy cercano al movimiento surrealista. Miró siempre quiso dar prioridad a su libertad creativa y aunque compartía algunos planteamientos teóricos de dicho movimiento, nunca quiso formar parte del mismo plenamente.

Sirviéndose de lo inconsciente y lo onírico, Miró encuentra los perfectos elementos para la creación de sus obras, donde ya introduce elementos surrealistas y alcanza su madurez artística. Con su fantasía el artista logra componer un conjunto de imágenes de animales, formas orgánicas o geométricas que destacan sobre fondo neutro y realizado todo ello con colores llamativos como el amarillo, el verde, el rojo, el azul o el negro. De este período destaca su famoso Carnaval de Arlequín (1925), considerada la obra que inicia su etapa surrealista y realizada en un momento crítico de su vida, cuando pasaba hambre. El mismo Miró admitió que las alucinaciones que le causó el hambre le ayudaron a componer esta obra. Ya introduce un sinfín de detalles generados en su imaginación.

A partir de 1930 Miró se fue distanciando del grupo surrealista y abandona la pintura por mucho tiempo. En esta época manifiesta su deseo de renunciar a las técnicas convencionales para dar paso a la expresión contemporánea. Comienza a realizar sus primeros collages.

La Guerra Civil

Ante los acontecimientos de la Guerra Civil española y la posterior Segunda Guerra Mundial, crea personajes llenos de dramatismo sobre fondos oscuros. También fue uno de los artistas que contribuyó en el Pabellón español para la exposición Universal de París de 1937. Realizó para ello El Segador, cuyo personaje, en actitud revolucionaria, porta una hoz y en su conjunto simbolizaba al pueblo español en lucha.

Posteriormente Miró realiza obras bastante heterogéneas donde las formas y las figuras abstractas se convierten en puntos, líneas y color. Vuelve a España en 1940 y regresa a una España dominada por la dictadura franquista.

Experimenta entonces con grabados y litografías. Se dedicó a experimentar también con acuarelas, pasteles, pintura sobre cobre, etc. Pero sin duda, junto a su obra pictórica destaca la importancia de sus esculturas cerámicas: realizó dos enormes murales, uno para el edificio de la UNESCO titulado La pared de la luna y la pared del sol, y otro para el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid.

Última etapa

En 1941 se realiza su primera exposición retrospectiva en el Museo de arte Moderno de Nueva York. Pero sin duda uno de sus grandes proyectos fue la creación de la Fundación Joan Miró en Barcelona, cuyo edificio fue diseñado por su amigo Josep Lluís Sert, y en cuya colección destaca tanto la obra de Miró como de otros artistas del siglo XX. Actualmente es también centro cultural y centro de estudios de arte contemporáneo donde tienen lugar además exposiciones temporales sobre las nuevas tendencias artísticas del momento.

(*) Imagen de Portada: Unbearable lightness. Wikimedia Commons.