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Juan Muñoz, Una habitación donde siempre llueve. (*)

Las primeras obras de Juan Muñoz son esculturas que representan espacios de transición: balcones, escaleras, barandillas, minaretes, etc. Sin embargo a estos espacios les falta el contexto, transmitiendo la sensación de hallarnos en un lugar abandonado, son los llamados: “entornos vagabundos”.

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Pasamanos y balcones

En estas obras existe toda una retórica de la ausencia, concretada en fragmentos o elementos laterales de la arquitectura como pasamanos o balcones.

  1. En el pasamanos se encuentra la ausencia, no como incertidumbre, sino como distanciamiento y posibilidad, es un elemento intermedio entre lugares de tránsito como la puerta y la escalera. Las manos que allí se apoyan modifican la dirección del material. En algunos de estos pasamanos se encuentra oculta una trampa, una navaja: el peligro, la violencia en lo banal.
  2. Los balcones de Juan Muñoz son “sitios de la ausencia”, elementos que son mirados aunque sirven para mirar y al aparecer vacíos nos remiten a la incertidumbre de alguien o algo que ya no está.

Minaretes, torres y miniaturas arquitectónicas

En una reflexión el artista apunta que el minarete es el lugar del canto, el espacio donde reside la voz, mientras que las torres son algo diferentes, situadas en las costas, su función es defensiva, en ellas se han consumido miradas que esperan que por el mar llegara el enemigo.

Me recuerdan la historia de Dino Buzzati, donde en un gran edificio militar el capitán Drogo pasa su vida esperando la llegada de los Tártaros a través de la gran planicie. Atento a algo temido a la vez que deseado porque nunca ocurre. Esas torres son el lugar donde se atiende a lo que continuamente posterga su llegada

Estas primeras miniaturas arquitectónicas, que se colgaban en lo alto de las columnas y paredes de las galerías, y cuya reducida escala produce una especie de desplazamiento a un mundo diminuto, hunden sus raíces en la escultura posminimalista de la década de los setenta. Podemos relacionarlas, por su escala y forma, con las diminutas casas de hierro de Joel Shapiro. Las pequeñas piezas, que aluden a espacios de transición, evidencian el giro psicológico que Juan Muñoz dio al proyecto minimalista de mediados de esa década. Su escala diminuta y su posición producen una perturbadora sensación espacial y presuponen la presencia huidiza de la figura humana.

Obras de este periodo

Como ejemplos de este tipo de obras podemos citar:

  • Spiral Staircase, de 1984
  • Used Balcony (Small Balcony with Figure), de 1984
  • Piece with Alvar Aalto, de 1984
  • Minarete for Otto Kurz, de 1985
  • Hotel Declercq, de 1986
  • Balcony on the Ceiling of a Basement, de 1986

(*) Imagen de Portada: E.mil.mil. Creative Commons License.