El pasado 30 de abril se aprobó por unanimidad en el pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife la moción Salvemos los barrios antiguos (Los Llanos, El Cabo y Las Cuatro Torres). Esta iniciativa surgida de diversas asociaciones de vecinos de los barrios de Santa Cruz bajo la dirección general del profesor y escritor Antonio Martín y en la que he tenido el honor de participar como asesor en materia de museos, ha tenido como único objetivo la reparación de una injusticia ocurrida hace ya casi sesenta años.

Historia de un pasado que recuerda al presente

Fotografía de los Barrios de Los Llanos y El Cabo separados por la futura Avenida Tres de Mayo, justo antes de las expropiaciones.

Barrios de Los Llanos y El Cabo separados por la futura Avenida Tres de Mayo, justo antes de las expropiaciones.

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Todos conocemos a estas alturas la historia reciente de España, su devenir económico, sus logros y sus fracasos. El punto débil de la economía siempre ha sido la especulación urbanística y el Desarrollismo; para no andarnos con rodeos: el ladrillo. En 1957, algunos de los barrios más desfavorecidos de la capital tinerfeña se vieron afectado por un plan urbanístico que preveía la extensión de los terrenos dedicados a la industria petroquímica, ya asentados en la ciudad desde la época de la II República. Estos barrios de las afueras del centro histórico se denominaban como Los Llanos, El Cabo y Las Cuatro Torres, situados muy próximos a la costa y donde cuatro siglos antes habían tenido lugar acontecimientos importantes relacionados con la conquista de las Islas Canarias. A este respecto, cabe destacar que fue el Adelantado Alonso Fernández de Lugo quien se adentró en las costas de Santa Cruz (o Añazo, tal y como la denominaban los aborígenes guanches) a través de la Caleta de Negros, zona aledaña al citado barrio chicharrero* de los Llanos.

Ermita de Nuestra Señora de Regla, Santa Cruz de Tenerife.

Ermita de Nuestra Señora de Regla, Santa Cruz de Tenerife.

Hasta 1962, momento último de desalojo de los barrios, éstos estaban poblados por vecinos que se dedicaban a los más variados oficios, desde la artesanía, la pesca, la industria o hasta incluso la santería. Su arquitectura, de origen humilde, al estilo de lo que podría ser el céntrico barrio de El Toscal, constituía el paisaje urbano de las llanuras de la zona. Todo ello fue destruido por el supuesto progreso de la quema de combustibles fósiles, excepto alguna pequeña construcción como, por ejemplo, la ermita de Nuestra Señora de Regla o la ermita de San Telmo, que pudieron salvarse de las excavadoras, como si de un cataclismo natural se tratase.

Castillo de San Juan, s. XVII (reconstruído en el XVIII), Santa Cruz de Tenerife.

Castillo de San Juan, s. XVII (reconstruído en el XVIII), Santa Cruz de Tenerife.

Cerca, en la Caleta de Negros, también se salvaron de la piqueta el Castillo de San Juan, cuyos orígenes se remontan al siglo XVII y la Casa de la Pólvora, inaugurada en el XVIII. Lo vuelvo a mencionar porque quizás no somos conscientes de la buena suerte que corrieron estos edificios: SE SALVARON. Recordemos que en 1928 había caído uno de nuestros castillos más emblemáticos, el Castillo de San Cristóbal, verdadero atentado vandálico contra nuestro patrimonio y dolor que a las personas sensibles y conscientes nos acompañará de por vida.

Piscinas del Parque Marítimo César Manrique de Santa Cruz de Tenerife.

Piscinas del Parque Marítimo César Manrique de Santa Cruz de Tenerife.

Desalojada la población y redistribuida por varias zonas de la periferia de la ciudad, los terrenos fueron ocupados por la refinería. Sin embargo, en 1992 y previo pacto con dicha refinería de petróleo, el Ayuntamiento de Santa Cruz recuperó estos terrenos con objeto de acometer una serie de obras que mejorasen los accesos a la ciudad, así como las dotaciones urbanas de una localidad moderna y en crecimiento. De este modo, se recuperaron espacios muy deteriorados próximos a la costa mediante la construcción del Parque Marítimo, que había sido diseñado por el artista César Manrique siguiendo un esquema similar al realizado en el Lago Martiánez de la ciudad turística del Puerto de la Cruz.

Centro Internacional de Ferias y Congresos de Santa Cruz de Tenerife, realizado por Santiago Calatrava.

Centro Internacional de Ferias y Congresos de Santa Cruz de Tenerife, realizado por Santiago Calatrava.

Además, años más tarde se construyeron el Centro Internacional de Ferias y Congresos y el Auditorio, ambas obras del arquitecto valenciano Santiago Calatrava, no sin estar exentas de polémica por sus sobrecostes desmesurados y sus interminables plazos de ejecución.

Palmetum, Jardín Botánico de Santa Cruz de Tenerife.

Palmetum, Jardín Botánico de Santa Cruz de Tenerife.

Posteriormente, se recuperó la que probablemente constituya la zona más degradada de la zona, es decir, el Lazareto, devenido en el vertedero de residuos de la capital de la isla. En este lugar, se inauguró hace escasamente un año el Palmetum, un bonito parque con abundante vegetación (sobre todo palmeras), que ahora ha adquirido la calificación de Jardín Botánico de Santa Cruz. Además, se restauraron tanto el Castillo de San Juan (también conocido como Castillo Negro) y la Casa de la Pólvora, aunque a día de hoy están en desuso.

Casa de la Pólvora, Santa Cruz de Tenerife.

Casa de la Pólvora, Santa Cruz de Tenerife.

Vista de las Torres de Santa Cruz desde el Parque Marítimo César Manrique.

Vista de las Torres de Santa Cruz desde el Parque Marítimo César Manrique.

Sin embargo, la crisis económica hacía su aparición a finales del año 2007 y lo que parecía ser el despegue residencial de la zona quedó completamente paralizado, no sin antes construir las que serían las dos torres de viviendas más elevadas de Canarias. Por lo tanto, el llamado Nuevo Santa Cruz quedaba suspendido a la espera de nuevos desarrollos urbanísticos y, con ello, los solares vacíos serían las vistas predominantes de viandantes y conductores que circulan por la zona.

Salvemos la historia de los barrios antiguos (Los Llanos, El Cabo y Las Cuatro Torres)

La iniciativa del proyecto Salvemos la historia de los barrios antiguos (Los Llanos, El Cabo y Las Cuatro Torres) es fruto del trabajo y del impulso de Antonio Martín, profesor, escritor y antiguo morador del barrio de los Llanos. Sin embargo, bajo el paraguas de distintas asociaciones vecinales  (Asociación de Amigos de los Llanos, Asociación de Vecinos los Caberos, Asociación Cultural Amigos de la Iglesia de San Telmo, Asociación Mayores Cuatro Torres y Cooperativa Mercado Nuestra Señora de África), se agrupan numerosas personas que se sienten desarraigadas y que también ponen su granito de arena para que esta iniciativa salga adelante. No todos tienen sus orígenes en el barrio de los Llanos sino que algunos de ellos hunden sus raíces en los barrios de El Cabo (que hoy en día forma una unidad con el de los Llanos) y de las Cuatro Torres, que es la zona inmediata al anteriormente mencionado.

Ahora bien ¿qué pretenden estas asociaciones?

La reivindicación consiste esencialmente en recuperar la memoria perdida de los barrios de Santa Cruz a través de diversas iniciativas que contemplan:

  1. La creación de un Museo de Historia y Antropología de los Barrios de Santa Cruz con sede en la Casa de la Pólvora.
  2. La creación de un Centro de Investigación integrado en este museo (TIBA).
  3. La restauración de la ermita de Nuestra Señora de Regla y la denominación del inmueble como Bien de Interés Cultural (BIC).
  4. La denominación de las fiestas que se celebran en torno a la ermita de Nuestra Señora de Regla y a la ermita de San Telmo como Bien Cultural Inmaterial, atendiendo a sus características sociales, culturales y a su tradición.
  5. La recuperación de los nombres de las calles del barrio que, aunque han perdido su trazado original sí pueden, al menos, ser renombradas y hacer alusión a los distintos personajes de gran popularidad que vivieron en el lugar.
  6. La creación de un monumento a la participación y a la pervivencia de los barrios antiguos de Santa Cruz y de Canarias.

Desde Croma Cultura y en especial desde mi posición como asesor del proyecto en materia museística, colaboraremos con los distintos agentes implicados para que este proyecto que ya ha empezado a caminar y que cuenta con el apoyo de los diferentes grupos políticos presentes en el consistorio local, pueda despegar definitivamente y en los próximos años sea una realidad. Sólo de esta manera se podrá resarcir, aunque sea mínimamente a unos vecinos injustamente expropiados y a una ciudad de su honroso pasado.

(*) Chicharrero: gentilicio referido a los habitantes de Santa Cruz relacionado con su tradición de pueblo pesquero.

(**) Imágenes: Antonio Martín y Wikimedia Commons. Creative Commons License.