entrada al museo geominero

De cara al Día Internacional de los Museos, te invitamos a visitar el Museo Geominero, ubicado en Madrid, de gran relevancia a nivel nacional, atractivo en cuanto a su antiguo diseño de exposición, y a la naturaleza de sus colecciones, destacando su fuerte carácter pedagógico.

Por cierto, ¿conoces el libro Por Qué Estudiar Historia del Arte?

Te recomiendo que le eches un vistazo.

El Museo Geominero pertenece al Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Organismo Público de Investigación perteneciente al Ministerio de Economía y Competitividad.

Como cualquier entidad museística, su objetivo es el de conservar, investigar y difundir su colección, la cual está formada por un patrimonio que engloba piezas de naturaleza geológica, paleontológica y mineralógica, mostrando al público visitante unas colecciones de minerales, rocas y fósiles provenientes de todas las regiones españolas y de antiguos territorios coloniales, además de otros significativos yacimientos de determinadas partes del mundo.

cristalera del museo geominero

El edificio de este organismo se ubica en la calle Ríos Rosas. Al entrar en el edificio, con el correspondiente control de seguridad (la visita es gratuita, por cierto), dejamos detrás una escalinata de mármol, y nos adentramos en paralelos pasillos donde se sitúan los despachos del personal investigador, y las primeras vitrinas. Más al fondo, cruzando una de las puertas, se nos presenta una gran sala formada por varios niveles exteriores.

Sus colecciones

Su colección se remonta a 1849, con la creación de la Comisión del Mapa Geológico de España, y que se sigue beneficiando de los trabajos realizados por el IGME. Se divide en dos grupos:

  1. Mineralogía y petrología, que alberga más de 12.000 muestras (3.500 expuestas en salas).
  2. Paleontología, con un total de 53.000 ejemplares (12.000 expuestos).

Museografía

Primer planta museo geominero

Dentro de la colección permanente expuesta, es su museografía lo que más llama la atención desde un primer momento. La puesta en escena reclama nuestra curiosidad al pisar una enorme y amplia sala, culminada por una vidriera. Una disposición que nos recuerda a los primeros centros comerciales que existieron a finales del siglo XIX y principios del XX, una idea nada descabellada pues por aquel entonces el objeto de exposición demandaba los mismos requisitos. Este diseño expositivo centenario sigue manteniendo su función, convirtiéndose en un hito de la museología y la museografía.

museo geominero

Al mismo tiempo, es un intento por aglutinar y exponer todo el conocimiento en torno a un mismo tema, a modo de enciclopedia. El concepto de museo ha cambiado mucho en las últimas décadas, siendo el objetivo contar la misma historia mediante un ejercicio de síntesis, de tal modo que se reducen las piezas expuestas para no abrumar al visitante. Esto no ocurre con el Museo Geominero. Para conocer la exposición permanente son necesarias varias visitas, si bien es cierto que el mismo Museo te facilita recursos para diseñarte una visita a medida.

Investigación

En general, el museo es una entidad viva, un hecho que queda patente sobre todo por estas fechas, con el Día Internacional de los museos. La institución museística no solo expone, sino que promueve la investigación y la difusión. Veamos que nos ofrece el Museo Geominero en cuanto a labor investigadora y actividades divulgativas.
La labor de investigación queda reflejada en las tareas del Equipo Paleocameros, y en la vinculación del Museo Geominero con la Estación Paleontológica Valle del Río Fardes, un yacimiento de grandes mamíferos del Pleistoceno.

Además, el Museo mantiene una serie de publicaciones seriadas relacionadas con los contenidos de su colección. Pero el hecho que más resalta este carácter científico del Museo es la cercanía entre los despachos de los investigadores y las salas del Museo, concibiéndolo como una herramienta de consulta constante.

Actividades de difusión

En cuanto a las actividades de difusión, el Museo Geominero realiza las correspondientes exposiciones temporales (itinerantes en su mayoría), la pieza del mes, programas educativos, enfocado a las visitas escolares, pero también a los talleres que se imparten fuera de horario escolar, hojas de salas, videos a través de la web, y otros recursos que complementan la visita.

Recursos tiflológicos

Destacamos como punto positivo los recursos tiflológicos, con materiales originales que pueden tocarse y que van acompañados de cartelas con escritura en Braille. El diseño del mobiliario empleado para tal función no rompe la dialéctica museográfica, si bien resulta poco accesible en cuanto al recorrido, debido a las carencias de señalética, y a los posibles obstáculos que no están debidamente señalizados.

recursos tiflológicos del museo geominero

El empleo de esta puesta en escena también condiciona el uso de otros recursos tecnológicos, tales como pantallas táctiles o audiovisuales distribuidos por las plantas, lo cual dotaría al museo de unas herramientas de comprensión bastante potentes.

El carácter pedagógico del museo

Una conclusión que quise dejar para el final es el carácter pedagógico del Museo Geominero, una característica implícita en los museos dedicados a las ciencias de la naturaleza y que debería ser común y prioritario a todos los museos. Este hecho condiciona el uso de otros recursos menos estilosos con el fin de llamar la atención, tales como miniaturas que reproducen una fauna y un paisaje típico de un período histórico y geológico.

En el Día Internacional de los Museos, os recomendamos esta particular visita hacia un museo atípico por la naturaleza de su colección, desconocido a pesar de su trascendencia a nivel nacional, con marcado carácter pedagógico, y atractivo por su diseño museográfico.

(*) Imágenes: Francisco Alvarado Cortés.