Como viene siendo habitual cada verano, Fundación Mapfre ofrece exposiciones de fotografía de gran calidad. Recordemos la que tuvo lugar el verano pasado en su sala de exposiciones de Recoletos cuando pudimos disfrutar la obra de Henri Cartier-Bresson.

Este año Fundación Mapfre no ha querido quedarse atrás y ha optado por ofrecernos en su sala de exposiciones de Bárbara de Braganza un recorrido bastante completo por la obra de uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX: Paul Strand.

La exposición realiza un recorrido cronológico a lo largo de su carrera artística que duró seis décadas y aborda las obras más importantes del artista. La muestra se articula en tres grandes secciones:

1. Del Pictorialismo a la modernidad 1910-1917

Paul Strand nació en Nueva York en 1890. Se formó en la Ethical Culture Shool donde recibía clases de Lewis Hine, uno de los precursores de la fotografía documental. De Hine, Strand tomó el contenido social de su fotografía y visitó con él en 1907 uno de los centros más importantes de fotografía moderna en la ciudad de Nueva York en ese momento: la Galería 291 del fotógrafo Alfred Stieglitz. A partir de esta visita, Strand decidió dedicarse en los próximos años casi por completo al estudio y práctica de la fotografía. En un primer momento comenzó a sentirse atraído por la fotografía Pictorialista, fotografía que intentaba incluir efectos pictóricos y que se preocupaba por la estética de las imágenes.

El trabajo de Strand está enraizado en las mejores tradiciones de la fotografía. Su visión es potente. Pura es su obra. Y directa. No recurre a ningún truco técnico. […] Estas fotografías son la expresión directa de nuestro tiempo y por eso las reproducimos aquí en toda su brutalidad. Alfred Stieglitz.

En esta primera parte de la exposición podrás descubrir sus primeras fotografías de estilo pictorialista y fotografías de ciudades llenas de movimiento que captan los cambios provocados por la industrialización.
Debido a su fascinación por las vanguardias artísticas procedentes de Europa y que estaban llegando a la ciudad de Nueva York en ese momento, Strand empezó a interesarse por la fotografía abstracta. En 1916, fuertemente influido por el cubismo de Picasso y de Braque, comenzó sus investigaciones realizando una serie de fotografías de objetos cotidianos en su casa familiar de veraneo en Connecticut, colocando los objetos en disposición abstracta, recortando ángulos, colocando la mesa de lado o inclinando la cámara.

Mujer ciega, Nueva York, 1916.

En otoño de 1916 explora el Lower East Side de Manhattan donde habitaban obreros de avanzada edad. Fue realizando retratos de estos obreros anónimos que ignoraban estar siendo fotografiados. Como se pude apreciar en la exposición, son retratos muy sencillos en primer plano dotando a los personajes de una cierta monumentalidad. Para realizar estas fotografías el artista añadió un falso objetivo a su cámara para que los retratados no percibieran que les estaba tomando una fotografía.

A estos retratos le sigue una serie de fotografías de la ciudad tomadas desde lo alto que nos recuerdan a la fotografía de Alvin Langdon Coburn. Fotografías desde puentes, viaductos o desde edificios altos pero prestando especial atención a la vida urbana y al paseo de peatones.

Wall Street, Nueva York, 1915.

Un momento fundamental para su carrera fue a partir del año 1920, cuando fuertemente atraído por las posibilidades narrativas que podía proporcionar el cine, decide realizar películas con un gran contenido social motivado por el crack económico de 1929. Un claro ejemplo es su primera película “Manhatta” dedicada a la ciudad de Nueva York y que se puede ver en esta parte de la exposición. Se trataba sobre todo de tratar a los fotogramas como si de fotografías se tratasen.

2. Del círculo de Stieglitz al retrato de la comunidad 1919-1936. El arte moderno y la cámara

En esta segunda parte de la exposición descubrimos una fotografía más sensual, sobre todo en la serie de retratos de su primera esposa Rebecca Salsbury. Son retratos donde se centra en tomar partes de su rostro y que parecen indicarnos el interés del artista por querer plasmar la belleza o la personalidad de su mujer.

Rebecca, Nueva York, 1922.

Son muy interesantes también las fotografías que realiza de su nueva cámara Akeley que muestran cada detalle de la cámara desde diferentes perspectivas.

En 1927 y 1928 Strand comienza a experimentar con una cámara de campo de gran formato que le permitía un aumento de claridad y obtener gran riqueza de los detalles en sus fotografías. Durante sus largos viajes a Maine, tomó imágenes de plantas, rocas maderas, interesado por plasmar cada uno de los detalles y de las calidades de las superficies. Estas fotografías nos muestran la modernidad del artista y la dimensión cautivadora de cada una de ellas.

Telaraña en la lluvia, Georgtown, Maine, 1927.

En los años 30 Strand pasó largas temporadas en México donde realizó retratos anónimos, primeros planos de pequeñas esculturas religiosas que se encontraban en el interior de las iglesias, algunos paisajes y edificios abandonados. Mediante estas temáticas pretendía construir el retrato de la comunidad mexicana. Para realizar estas fotografías, Strand recurría a un procedimiento bastante elaborado: se acercaba mucho a los objetos y abría el obturador para que la luz natural entrase lentamente y así marcara los detalles de los objetos que fotografiaba. Con este procedimiento conseguía unas fotografías bastante nítidas, detalladas y con una amplia gama de tonos.

Satisfecho por el resultado, años después publicó Photographs of Mexico: veinte fotograbados de sus mejores fotografías mexicanas en un portafolio para intentar llegar a un público más amplio. Este recurso le gustó tanto que a partir de ese momento, publicaría sus proyectos en distintos libros de fotografía.

Mujer, Pázcuaro, México, 1933.

En esta época, preocupado por la crisis económica mundial, se siente atraído por la ideología de izquierdas y decide crear un arte más comprometido. Un claro ejemplo es su primer largometraje Redes encargado por el gobierno mexicano que puedes también ver en la exposición. Cuenta la historia de unos pescadores de Veracruz que se declaran en huelga para obtener mejoras salariales.

3. Semblanzas de la historia y de la modernidad 1949-1976. El tiempo, la historia y el retrato del lugar

En la última parte de la exposición se presentan los libros que publicaba el artista cuya intención era llegar a un público más amplio. Para ello contrataba a un escritor que elaboraba los textos que acompañaban a sus fotografías y el resultado se publicaba en pequeñas ediciones de precios bastante elevados.

Profundizando sobre la relación entre la fotografía, el tiempo y el espacio en lugares como Canadá, Estados Unidos o México, Strand convirtió los retratos que realizaba de cada lugar, de sus gentes y de elementos culturales en los protagonistas de sus últimos proyectos. Así destacan fotografías de casas particulares, esculturas de artesanías o de iglesias americanas que mostraban un fuerte contenido social. En 24 años pudo realizar 8 extensas series que posteriormente presentaba en forma de libros. En esta última parte de la exposición el espectador podrá hacer un recorrido por los ejemplos más destacados de estas series con una selección ampliada de tres de ellos: los dedicados a Nueva Inglaterra (1943-1946), a Luzzarra Italia (1953) y a Ghana (1963-1964).

Ayuntamiento, New Hampshire, 1946.

En 1950 se traslada a Francia, a las afueras de París, con su tercera mujer Hazel Kingsbury. Desde allí fueron preparando los distintos proyectos fotográficos que realizaría en distintos países hasta su muerte en 1976. De estos libros destaca el publicado en 1952: La France del Profil. Son fotografías bastante interesantes porque muestran el pasado del país pero también la dolorosa historia reciente la Segunda Guerra Mundial.

En 1949 Strand conoce en Perugia a Cesare Zavattini, guionista de El ladrón de bicicletas y colaboran juntos en el libro Un Paese dedicado al pueblo natal de Zavattini, Luzzara, una aldea de unos nueve mil habitantes situada en el valle del río Po. Zavattini conocía a Valentino Lusetti, un granjero que hablaba inglés porque había sido prisionero de guerra de Estados Unidos. Él y a su familia posaron para La Familia, una de las fotografías más importantes del artista.

La Familia, Luzzara, 1953.

Su siguiente libro Ghana an African Portrait le permitió poder fotografiar a los subsaharianos de diversas tribus. Entre 1963 y 1964 viaja a Ghana junto con su tercera esposa y recorre el país durante cuatro meses. Realiza un recorrido a través de su historia, desde la prehistoria hasta su independencia por lo que mostraba el pasado y el presente a la misma vez. Este mismo proyecto lo vuelve a desarrollar en Egipto, Marruecos y Rumanía.

Anna Attinga Frafra, Acra, Ghana, 1964.

Como hemos visto, toda su trayectoria nos habla de su enorme capacidad para adaptarse a su entorno y a los temas que quería fotografiar. En 1955 compra una casa con Hazel a las afueras de París. Curiosamente es donde por primera vez tendrá su primer cuarto oscuro propio. En contraste con el último período de viajes, Strand se dedica a fotografiar el jardín de su casa y a tomar fotografías de la naturaleza como había hecho ya en los años veinte.

Si no te encuentras en Madrid y quieres visitar esta exposición, una opción bastante recomendable es realizar la visita virtual que Fundación Mapfre ofrece a través de su página web. Aquí te dejamos el enlace para que tú también puedas disfrutar de la fotografía de Paul Strand.

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