En esta tercera edición del vídeo reto, te proponemos que adivines el monumento que aparece en el vídeo que hemos preparado. Lo hemos puesto un poco más difícil ya que recibimos varios comentarios diciéndonos que era demasiado fácil. Esperamos que te guste y que te animes a comentarnos de qué monumento se trata, incluso puedes pedirnos pistas tanto en el blog como en nuestra página de facebook.

Por cierto, ¿conoces el libro Por Qué Estudiar Historia del Arte?

Te recomiendo que le eches un vistazo.

¡ATENCIÓN SI TODAVÍA NO HAS VISTO EL VÍDEO NO SIGAS LEYENDO!

Solución

La catedral románica de Santiago de Compostela

catedral-santiago

Catedral de Santiago de Compostela. (*)

La catedral románica de Santiago de Compostela es un ejemplo único del románico en España, que bien merece que nos detengamos en él un momento y expliquemos la historia de su construcción y sus características más relevantes.

La Catedral de Santiago de Compostela es uno de los monumentos más importantes de España en la actualidad, pero también lo fue en su momento, por ser un edificio ambicioso arquitectónicamente y por ser el final de una importantísima ruta de peregrinación, El camino de Santiago. Gracias a esta la ciudad gozó durante la Edad Media de una gran prosperidad; la llegada de peregrinos fomentó el desarrollo económico y cultural de Compostela y, con él, mejoró la calida de vida de sus habitantes. En consecuencia, Santiago de Compostela se transformó en una de las ciudades más relevantes dentro del panorama europeo del momento.

La catedral comenzó a construirse en 1075, como se puede ver en una inscripción situada en la capilla de El Salvador, durante el mandato del obispo Peláez y del reinado de Alfonso VI, y bajo la dirección de los maestros Bernardo y Roberto (posiblemente maestros arquitecto y cantero respectivamente).

Sin embargo, las obras quedaron pronto paralizadas (en 1088) a causa del destierro del obispo, acusado de conspirar en contra del rey, y no fueron nuevamente reanudadas hasta 1093, ya bajo las órdenes del arzobispo Gelmírez y con el apoyo del conde Raimundo de Borgoña (esposo de Urraca, hija de Alfonso VI) y de San Hugo (abad de Cluny). El impulso que Gelmírez dio a las obras de la catedral fue fundamental y definitivo, pues consiguió para ella la titularidad de sede metropolitana, el nombramiento de cardenales para sus seis canónigos, reunir un gran tesoro de reliquias e incluso consiguió el derecho de acuñar moneda.

En este nuevo periodo de construcción, el maestro de obras fue primero Esteban (que marcha en 1096 a Pamplona) y después Bernardo el Joven. Existe la teoría de que este Bernardo el Joven era hijo de Esteban y nieto de Bernardo el Joven, de modo que la construcción de la catedral habría quedado en manos de una única familia a través de tres generaciones, algo que explicaría la unidad estilística del conjunto.

La catedral, construida según el modelo de las iglesias de peregrinación, quedó acabada entre 1122 y 1128. Este modelo tiene su origen en Francia, donde encontramos varios ejemplos que siguen el mismo esquema:

  • San Martín de Tours.
  • San Hilario de Poitiers.
  • San Martín de Limoges.
  • Santa Fe de Conques.
  • San Sernin de Toulouse (de gran semejanza con el caso que nos ocupa).

La catedral compostelana consta de planta de cruz latina con cuerpo de tres naves, crucero igualmente dividido en tres naves y con dos capillas a cada lado, y cabecera con girola con cinco capillas radiales. Esta estructura permitía la circulación de los peregrinos a través de las naves laterales tanto del cuerpo central como del crucero, pudiendo pasar al otro lado a través de la girola que transcurre por detrás del altar mayor, todo esto sin perturbar la celebración de ceremonias que tenían lugar en la nave central.

Por otro lado, las capillas de la cabecera y del crucero permitían (además de celebrar misas privadas) exhibir al peregrino otras reliquias que adorar, aparte de la principal de todas ellas, los restos del Apóstol Santiago y de sus discípulos, la cual se encontraba en la cripta bajo el altar mayor. Además, consta de una tribuna que recorre perimetralmente todo el edificio, la cual, además de cumplir funciones sustentantes y de iluminación, permitía aumentar el aforo de la catedral en caso de necesidad.

Pero la catedral no sólo fue diseñada con fines funcionales, sino que también constaba de un importante programa simbólico. Parte de él lo encontramos desarrollado en sus tres portadas principales. En origen tenía una portada en el brazo del crucero norte (reconstruida en el siglo XIX) que mostraba a Adán y Eva, alegorías de los doce meses de año y temas sobre la Creación; estaba, por lo tanto, dedicada a Dios Padre y su poder creador. En el otro extremo del crucero se abre la Puerta del Mediodía, que desarrolla episodios de la vida de Cristo; se dedica, así, a Dios Hijo. Por último, la Puerta de Occidente, la de los pies (sustituida en el siglo XII por el Pórtico de la Gloria), mostraba el tema de la Transfiguración, dedicándose de este modo al Espíritu Santo.

El edificio constaba, además, de siete puertas secundarias (en su mayoría perdidas), que representaban los Siete Sacramentos. Por último, hay que tener presente su planta en forma de cruz latina y la ligera inclinación de su cabecera hacia el lado derecho (lado hacia el cual suele inclinar su cabeza Cristo cuando es representado). Todo esto nos ofrece como lectura general que por la Santísima Trinidad y con los Sacramentos podemos acceder a la Fe, para la cual Cristo nos redimió en la cruz.

En la actualidad, el peregrino que llega a Santiago se encuentra un edificio bastante diferente debido a las alteraciones y añadidos que ha sufrido a lo largo del tiempo.

Referencias:

OLAGUER-FELIÚ ALONSO, F., El arte románico español. Encuentro, Madrid, 2003.

(*) Imagen: Iago Casabiell González. Creative Commons License.