Retrato papa Inocencio X
Francis Bacon, Estudio de Inocencio X, Estudio según el retrato del Papa Inocencio X de Velázquez, 1953, Des Moines Art Center.

¿Te imaginas que no te costara nada ponerte a estudiar para un examen de Historia del Arte?

Es difícil lograrlo, porque admitámoslo, una cosa es leer tranquilamente una monografía o un artículo divulgativo y otra bien diferente es aprenderte de memoria todas las obras de un artista que no te interesa demasiado o recitar de memoria la teoría de Schopenhauer sobre la Voluntad y la Representación.

Vale, al final le acabas cogiendo el gusto y con el tiempo, el conocimiento que parecía inasequible se torna hasta entretenido y motivador. Pero Dios, ¡qué difícil es sentarse a estudiar!

Por eso, he pensado en compartir contigo varios pasos que me han servido para ser más disciplinado a lo largo de la carrera y de los años posteriores. Eso sí, tengo que admitir que hace prácticamente 12 años que no hago un examen de Historia del Arte (que fue cuando terminé la carrera) pero recuerdo perfectamente todo el sufrimiento que suponía tener que estar todo el día pensando en estudiar, en sacar buenas notas, etc.

Así que espero que mi experiencia te sirva, aunque sea mínimamente, para lograr tus objetivos.

Vamos a ello:

1.- Comienza de lo general a lo particular

Reconócelo, nadie te ha enseñado a estudiar. No tienes ni idea de por dónde empezar. Se presupone que ya llevas años haciéndolo así que nadie te va a explicar cómo hacerlo y mucho menos en la Universidad.

Te parecerá mentira, pero fue un profesor de matemáticas quien me enseñó a estudiar. Hasta ese momento yo no tenía ni idea, pero este profesor, magnífico comunicador de su disciplina y persona ordenada donde las haya, consiguió algo insólito, que yo entendiera las matemáticas y que me encantara esta materia.

El caso es que nos dejó a todos boquiabiertos cuando paró una clase (estábamos en segundo de bachillerato) después de entregarnos las correcciones de unos exámenes para decirnos:

¡El problema es que no sabéis estudiar! Así que os voy a enseñar cómo hacerlo.

Cuando nos dijo cómo lo hacía él nos pareció tan obvio que parecíamos tontos por no haberlo visto claramente de entrada (quizás todas las cosas importantes de la vida son así). Empieza siempre de lo general a lo particular.

¡Pero qué sencillo! Si te toca estudiar a Bernini, empieza por un monográfico sobre el Barroco. Pero un monográfico divulgativo de 50 páginas. Algo que te regalen con el periódico o con una revista, algo que encuentres en Wikipedia. Lo más básico posible, nada demasiado académico.

A continuación haz un esquema:

  • Cronología.
  • Características de la pintura, escultura, arquitectura, artes decorativas, etcétera.
  • Artistas destacados.
  • Obras de artistas destacados.

Listo, no te vuelvas loco. En este primer momento no se trata de saber mucho, se trata de poner los cimientos sobre los que construir un discurso sólido.

Para eso, lo que necesitas es tener una claridad extrema de lo que estás aprendiendo. Grábate a fuego ese esquema y apréndetelo bien. A continuación, en un solo folio haz un resumen de todo lo que has aprendido. Todo por párrafos y haciendo el máximo ejercicio de síntesis para que todo se vaya ordenando en tu cabeza.

A partir de aquí y una vez que ya lo hayas aprendido, entonces puedes empezar a profundizar, pero de eso hablaremos en el siguiente punto.

2.- Bombardea tu cerebro

¿En serio solo vas a leer libros sobre un tema? Pero si hoy en día tenemos series, películas, documentales, podcasts y un sinfín de recursos para aprender sobre cualquier cosa.

Pues aprovéchalo todo para aprenderlo más rápido. Se tarda mucho en leer un libro y ¡ojo! es imprescindible leerlos, pero vamos a preparar nuestro cerebro para que le sea más fácil.

Piensa en películas que te puedan servir de ayuda. Para el caso del barroco, por ejemplo, pues piensa en películas sobre Caravaggio o Artemisia Gentileschi, escucha algún podcast de Ser Historia, mírate algún documental en Youtube de Canal Historia.

Bombardea tu cerebro con la máxima información sobre este periodo, satúralo de conocimiento audiovisual, para que no tengas ni la más remota posibilidad de no saberlo. Si haces esto vas a aprender te guste o no, vas a entenderlo porque no le vas a dar margen a tu cerebro para que se escape.

Una vez hecho esto, empieza a leer, verás que ahora todo resulta más sencillo porque tú ya conoces las historias de las que te están hablando. Ahora solo toca darle un sentido académico y de verdad a todo lo que has asimilado y, para eso, están los libros.

¡Por cierto! Si te gusta la novela histórica, ve a por ella y léete un libro sobre el tema que estás estudiando. Yo te recomendaba las películas porque en 1 hora y media aprendes muy rápido lo mismo que tardarías semanas en leer un libro, pero allá tú.

3.- Sienta el culo en la silla

¿Suficientemente claro? Estudiar es esencialmente eso. ¡Siéntate! Apaga el móvil y ponte a leer porque es justo lo que toca ahora. Se acabaron las peliculitas, las series, los documentales y los libritos divulgativos para niños. Ahora lo que tienes que hacer es estudiar de verdad y aprender temas complejos y toneladas de información.

Ahora bien, para que esto no parezca una tortura, divide la tarea para que no se haga pesada. Por ejemplo, imagina que tienes que leer un libro de 200 páginas en 10 días. Mi recomendación es que leas 50 páginas al día (serían 4 días de estudio), luego repases 1 y vuelves a leerlo todo otra vez, es decir, cuatro días y otro de repaso.

¿Cuánto tardas en leer 50 páginas? Vamos a poner que leas 10 páginas a la hora, pues tenemos que en 5 horas tienes que haberlo leído. Multiplícalo por dos porque luego lo vamos a repasar todo.

Entonces, necesitas 10 horas al día para estudiarte ese libro. ¿Suena a mucho? Enhorabuena, acabas de descubrir lo que cuesta sacar una carrera.

4.- Haz otro esquema general

Un método que me funcionaba muy bien cuando estudiaba era comprar una cartulina blanca y hacer un super esquema de todo lo que tenía que estudiar. Déjate de tablets, apps, etcétera. Cartulina y lápiz, eso es lo que necesitas.

Haz un esquema de todo lo que tienes que estudiar para tenerlo todo muy claro en tu cabeza y que no te bailen las fechas, autores, características y obras.

¿Puedes llevar ese esquema a un folio normal? Si consigues hacer esto ya verás que subes automáticamente de nivel, porque te centras en lo absolutamente necesario, en lo que tienes que saber sí o sí. De verdad, cuánto más clara tengas la información en tu cabeza mucho mejor.

5.- Estudia las obras importantes a niveles enfermizos

Las obras principales de cada periodo tienes que sabértelas como si las hubieras hecho tú mismo. Colores, composición, temática, estilo, cronología, absolutamente todo. Tienes que ir logrando disponer de un álbum mental de obras con todo lujo de detalles para que puedas reconocerlas sin el menor atisbo de dudas.

Si solo puedes aprenderte 4 de cada periodo será preferible a tener una nebulosa en la cabeza de cientos de obras y de artistas. A partir de ahí ya irás ampliando el número de piezas artísticas que conoces, pero lo primero es saber absolutamente todo de las 4 obras más importantes. Me refiero a las más famosas, de esas tienes que conocerlo todo.

6.- Divide el día en horas y haz time blocking

Para mejorar la forma en que estudias, divide el día por bloques de tiempo. Utiliza Google Calendar (que es gratuito) y divide el día en 2 bloques de 5 horas separadas por 1 hora para comer.

No signfica que no puedas hacer descansos en medio. De hecho, cada hora tómate al menos 10 minutos de descanso para despejarte un poco, pero trata de mantener el ritmo.

¿Te parecen muchas horas? Vale, pues divide el día en 2 periodos de 4 horas y 1 de descanso. Si con eso es suficiente para ti, para mi también. Pero volviendo al ejemplo anterior, si pretendías leer un libro de 200 páginas, a lo mejor ahora te toca leer 15 páginas a la hora.

En esas horas no puede haber interrupciones así que, como te comenté, apaga el móvil o ponlo en modo avión, no utilices tu ordenador o restríngelo al mínimo absoluto. Procura que la gente no te interrumpa y si tienes la biblioteca cerca aprovecha para acudir a ella y encontrar la máxima concentración posible.

7.- Encuentra tu motivo

¿Para qué estás estudiando Historia del Arte? No creo que alguien te haya obligado a hacerlo, ya que normalmente se trata de una carrera muy vocacional. Así que disfruta de lo que estás haciendo. Al fin y al cabo, ¿qué hace la gente en sus vacaciones? Ir a museos, visitar monumentos, pasear por cascos históricos de ciudades. No sé, a mi todo eso me parece de lo más entretenido. ¿Por qué no iba a serlo leer sobre estos temas?

Sea como sea, encuentra tu motivación, disfruta de lo que estás haciendo. Eso te dará la fuerza necesaria para sentarte todas las horas que sean necesarias.

En definitiva, espero que estos consejos te ayuden a estudiar con mayor facilidad la carrera.

Recuerda: trabaja duro, pero disfruta también del camino. Es Historia del Arte, no es una materia árida y aburrida. A mi, por lo menos, me parece apasionante.

¿Te parecen pocos estos consejos? Pásate por la sección de “Recursos” y sigue leyendo.