Las bibliotecas virtuales se nos presentan como una herramienta de búsqueda y aporte de conocimientos al alcance de cualquiera. Surgieron hace tiempo para cumplimentar una necesidad más que se nos creó a partir de la era internet. ¿Cómo se nos presentan estas bibliotecas virtuales? ¿Cuál es su funcionamiento?
Partiendo del término más genérico, una biblioteca es una institución cuya finalidad consiste en la adquisición, conservación, estudio y exposición de libros y documentos. Otras definiciones de biblioteca aluden a un lugar, a un objeto, e incluso a un conjunto de libros que tienen en común una misma temática.
La idea de crear una biblioteca virtual que englobe el conocimiento sin límites de estanterías ni grandes salas no es novedosa, pero no deja de sorprendernos. Las posibilidades al acceder a través de la red hacia una biblioteca virtual son tan ilimitadas como el crecimiento constante de autores y lectores.
Surgieron hace tiempo para cumplimentar una necesidad más que se nos creó a partir de la era internet
El primer objetivo es la unión y organización de todo tipo de documentos, para ponerlo a disposición del lector; ello incluye no sólo libros: archivos de imagen y sonido ocupan un lugar fundamental. Así pues, encontramos una distribución del contenido por formatos (biblioteca, hemeroteca, fonoteca…) y por áreas o materias específicas (Ciencias Sociales, Derecho, Ciencias Naturales…).
Si bien es cierto que, sobre todo en lo que respecta a internet, abundan los centros y bibliotecas de naturaleza específica, en busca de fomentar el desarrollo de una comunidad social y científica.La creación de una base de datos y herramienta de búsqueda es clave para el funcionamiento de una biblioteca virtual, un sistema de navegación a través de los fondos que facilita nuestra labor, con la posibilidad de mostrarnos resultados relacionados con la búsqueda.
Pero no olvidemos que la biblioteca es una institución, una entidad que se materializa en un edificio, o bien en un portal de internet, como el caso que nos ocupa. Por ello, más allá de organizar, conservar y exponer los fondos, la biblioteca pone en marcha un programa de actividades que apoyan a la difusión del conocimiento a través de su colección: presentación de libros y autores, publicaciones, exposiciones, talleres, conferencias, ciclos de cine…
Una biblioteca virtual surge como necesidad de mantener un control más exhaustivo de los fondos, por un lado, y ponerlos a disposición del lector, por otro; pero surge desde un entorno físico, es decir, la existencia de una colección real provoca la aparición de un sistema virtual.
Resultaría muy importante, por un lado, la posibilidad de fomentar de manera virtual las actividades complementarias, sacando partido de todas las posibilidades que nos ofrece la red. Recomendamos, por otro lado, la recurrente visita a la biblioteca, no renunciar a ese contacto directo con el libro, participando en las actividades que nos ofrece la institución.
CROMA Comisarios Culturales contempla la biblioteca virtual como una de las grandes herramientas de presente y futuro, capaz de englobar todo el conocimiento, siendo las limitaciones las que nosotros nos queramos imponer.
(*) Imagen de Portada: Rageforst. Creative Commons License.
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